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Indicadores de logro y taxonomía de Robert Marzano

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El aprendizaje-conocimiento se verifica en la persona de cada estudiante, en la relación personal que el docente establece con cada uno y no solo con los indicadores de logro.

Por: Dr. Carlos Lima

“Lo más importante en la planificación es lo que no se planifica.”

Humberto Maturana

Significado de las palabras principales

Para un mejor entendimiento y un marco conceptual común, nos referimos al diccionario de Oxford para definir los siguientes términos:

Indicador (adjetivo)

Que indica o que sirve para indicar algo.
Nombre masculino que sirve para conocer o valorar las características y la intensidad de un hecho o para determinar su evolución futura.
Ej. «cartel indicador»; «indicador cultural».
Similar o sinónimo: Señalizador.

Logro (nombre masculino)

Acción de lograr. Éxito o resultado muy satisfactorio de una cosa.
Similar: Alcanzar, conseguir, obtener.

Taxonomía (nombre femenino)

Ciencia que trata de los principios, métodos y fines de la clasificación, generalmente científica; se aplica, en especial, dentro de la biología para la ordenación jerarquizada y sistemática de los grupos de animales y vegetales.
Clasificación u ordenación en grupos de cosas que tiene unas características comunes.

Ej. «la taxonomía se ocupa de la clasificación de los seres vivos, encuadrándolos en categorías como orden, familia o género»; «taxonomía ambiental».
Similar: Clasificación

A partir de los significados anteriores, se puede decir que los indicadores de logro son señalizadores que indican o sirven para indicar, para conocer o valorar las características y la intensidad de un aprendizaje-conocimiento y para determinar la ruta a seguir en el diseño y rediseño de experiencia de aprendizaje, utilizando verbos que señalan aprendizajes-conocimientos según una clasificación jerarquizada de niveles cognoscitivos (Taxonomía de Marzano, clasificación de objetivos educativos).

Indicadores de logro en modalidad híbrida URL

La Guía de Cursos Plus de la Universidad Rafael Landívar, pág. 7, presentación 2,  expresa qué son los indicadores de logro, sus componentes y redacción, textualmente dice:

Indicadores de logro

Son las acciones concretas y observables que hacen visible el pensamiento (aprendizaje-conocimiento).
Su redacción implica:

Verbo (según taxonomía, tercera persona, presente) + contenido conceptual + técnica.

Por ejemplo:

Explica los principales postulados + de las teorías del aprendizaje + a través de un mapa conceptual.

1. Indicadores de logro, análisis de sus componentes y redacción

Explica (verbo, nivel análisis, saber procedimental) las principales diferencias que existen entre las + teorías del aprendizaje (saber conceptual) + a través de un mapa conceptual (técnica de evaluación).

2. Indicadores de logro para saber actitudinal

Debe incluir: Conducta + objeto

Ejemplos:

Escucha atentamente + las opiniones de los demás.
Evidencia excelencia + en el trabajo que realiza.
Cumple con el rol asignado + al trabajar cooperativamente.

El indicador de logro se articula con el perfil de egreso de la carrera y de la facultad, que enfatiza 5 de las 11 características generales del perfil de egreso de la URL y que se expresa en saber conceptual, procedimental y actitudinal; además, integra y estructura toda la planificación del curso y de las clases, al igual que su realización, e incluye pilares, estrategias, técnicas o herramientas de aprendizaje y de evaluación de los mismos.

A tomar en cuenta

  1. De manera general, la planificación es un microsistema que incluye ciertos componentes y cumple con un tipo de organización y estructura para que sea tal, según el enfoque en el que se enmarque. En el caso educativo de la URL, la planificación es muy importante, sin embargo, está en función de la persona humana (principalmente el estudiante, que es multidimensional) y está al centro como actor-sujeto con diferentes funciones en la realización de experiencias de aprendizaje.
  2. El ser humano (como ser vivo), todo el tiempo y en todo lugar está aprendiendo-conociendo, «conocer es vivir y vivir es conocer», deja de aprender al momento de morir. Por lo tanto, la clave está en no entorpecer ese proceso vital y crear entornos de aprendizaje lo más propicios y pertinentes según los fines que la institución educativa pretende o busca.
  3. En la Pedagogía Ignaciana es vital el cuidado de la persona, la cura personalis, de ahí que la educación en la tradición jesuita es una educación personalizada, centrada en la persona humana y su maduración desde una visión de la sociedad deseada.
  4. El aprendizaje-conocimiento se verifica en la persona de cada estudiante, en la relación personal que el docente establece con cada uno y no solo con los indicadores de logro y los resultados del proceso de evaluación que se da en todo el curso. Al igual que las condiciones de aprendizaje-conocimiento no son uniformes e inflexibles, se procura que cada quién aprenda a su ritmo y según sus propias características partiendo de un entorno común pero que, como industria educativa, no homogeniza ni amolda, ya que está centrado en la persona humana de cada aprendiente.
  5. El indicador de logro es importante para el docente y para el estudiante, en tanto que ambos tienen que saber y comprobar qué indicador es el que muestra si hubo o no aprendizaje y el grado del mismo. Tanto el docente como el estudiante tienen que poder verificar el grado de aprendizaje-conocimiento que se alcanzó en una experiencia de aprendizaje, ya que el estudiante es el sujeto de su propio aprendizaje-conocimiento y el docente es un facilitador, mediador y acompañante.
  6. El aprendizaje-conocimiento es un proceso vitalicio de todo ser humano. En una institución de educación superior como la URL, se educan y forman personas humanas, profesionales que encarnan las cuatro «C». Esto, desde un punto de vista pedagógico, se promueve mediante experiencias de aprendizaje, en cada curso de cada carrera. Lo importante es el proceso, la planificación es una herramienta, una guía, un mapa que no puede confundirse con el proceso realizado por seres humanos concretos, con nombre, apellido, con una historia y un contexto muy específico.
  7. Dentro de la multidimensionalidad de la persona humana la emoción juega un papel vital, la emoción esta presente en todo aprendizaje, en todo nivel cognitivo de cualquier clasificación jerárquica de objetivos educativos o taxonomía. Esto se hace más evidente citando algunas frases de Francisco Mora Teruel, español, doctor en Medicina por la Universidad de Granada y doctor en Neurociencias por la Universidad de Oxford: «El cerebro solo aprende si hay emoción»; «Solo se puede enseñar a través de la alegría. Sin emoción no hay aprendizaje»; y más contundente:  «Solo se puede aprender aquello que se ama».  Este rasgo primordial de la Pedagogía Ignaciana lo confirman con creces las neurociencias y las ciencias cognitivas más actuales.
    (Entrevista al Dr. Francisco Mora en www.temasdepsicoanalisis.org)
  8. Lo más importante, lo relevante, en el diseño de experiencias de aprendizaje, planificación de cursos, carreras y su realización, es la convivencia que se genera entre docente y estudiante, y entre estudiantes principalmente pues se aprende de manera social, es decir, se aprende-conoce según el modo de vivir juntos que se da en la URL, pues ese vivir juntos, esa convivencia, es la parte más sustantiva del currículo landivariano; esto lo tiene muy claro y lo enfatiza la Pedagogía Ignaciana.
    En ese vivir juntos, en ese convivir fraterno como una comunidad de aprendizaje en la que sus miembros son aprendientes o aprendices, es dónde se generan relaciones interpersonales en las que se vive y convive, en el aquí y ahora, a la manera de la sociedad que se desea y el mundo que se quiere construir con las cuatro «C» que caracterizan al egresado landivariano. Tengamos presente que la Pedagogía Ignaciana nos dice que cada institución educativa de la Compañía de Jesús vive ya el mundo y la sociedad que desea acorde al Reino de Dios anunciado y vivido por Jesús, éste junto con el otro gran criterio evaluativo: la educación y formación jesuita que verifica el hacer profesional de las y los egresados de cualquier universidad u obra educativa, constituyen las dos vertientes evaluativas de cualquier obra del apostolado educativo.
  9. El docente en la relación con los estudiantes solo tiene tres opciones: inspiración, indiferencia o rechazo, nos dice el Dr. Pedro Morales S. J. Es importante formar al claustro docente en innovación y tecnología educativa, sin lugar a dudas, pero es sustancioso que una cantidad significativa (masa crítica) de las y los docentes vivan las cuatro «C» en su diario vivir (también administrativos y demás colaboradores, por supuesto) de manera que puedan inspirar y contribuir como mentores, guías en el educar, y formar egresados que también dan testimonio con su vivir, y por esta vía, tanto los docentes como los estudiantes podrán llamarse propiamente landivarianos.
  10. Recordemos que el P. Arturo Sosa S. J., al inicio de su trabajo como General de la Compañía de Jesús, habló de la «audacia de lo imposible»; además, agrego una quinta «C», al paradigma educativo, que significa coherencia, para que resplandezca la verdad que no se realiza únicamente a base de voluntad, mas bien, requiere de fe, de profunda y gran fe, para no caer en la autosuficiencia engañosa y en la ceguera de las fallas propias.

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