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Aprendizaje Basado en Competencias

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El aprendizaje Basado en Competencias (ABC) es un enfoque pedagógico centrado en el estudiante, que le permite el desarrollo integral y ser competente en su desempeño.

La educación para este siglo y la nueva visión que provocó la pandemia del covid-19 imponen la necesidad de buscar alternativas que permitan la mejora constante en el proceso de enseñanza y aprendizaje, llevando a una nueva forma de entender las necesidades de formación del capital humano que se requiere en un mundo cambiante. Y es esto precisamente lo que se debe entender, que es imperante estar preparados para los nuevos retos que se deben afrontar cuando ocurren modificaciones en las condiciones socioeconómicas, políticas y culturales de la realidad de la humanidad.

En el Aprendizaje Basado en Competencias (ABC), el aprendizaje se vuelve un proceso más profundo, una vivencia personal que le brinda al estudiante experiencias que le enriquecen y le hacen redescubrir sus habilidades, su creatividad, su necesidad de investigación, de ejercer con innovación, de desempeñarse con valores y ética, así como, de despertar sus capacidades para plantear y promover mejoras para su entorno.

El ABC capacita a los estudiantes para ser competentes en su desempeño, preparándolos a partir de sus conocimientos previos y generando nuevos conocimientos, formando personas comprometidas con sus valores y al servicio de su sociedad.

Conceptualización de competencia

El informe Tuning América Latina (2007), expresa que las competencias brindan al ser humano la capacidad y la habilidad para resolver las diferentes situaciones que se le presentan en la vida, de una manera autónoma y eficaz. En este mismo sentido, coincide Nanzhao (2012), cuando refiere que competencia es la habilidad que tiene una persona para sobrepasar satisfactoriamente una tarea o una actividad.

Un aporte muy importante y que nos acerca al pensamiento de la comunidad landivariana con respecto a Competencia, es la definición de Tobón, al indicar que las competencias son «procesos integrales de actuación ante actividades y problemas de la vida personal, la comunidad, la sociedad, el ambiente ecológico, el contexto laboral – profesional, la ciencia, las organizaciones, el arte y la recreación, aportando a la construcción y transformación de la realidad, para lo cual se integra el saber ser (automotivación, iniciativa, valores y trabajo colaborativo con otros) con el saber conocer (conceptualizar, interpretar y argumentar) y el saber hacer (aplicar procedimientos y estrategias), teniendo en cuenta los retos específicos del entorno, las necesidades personales de crecimiento y los procesos de incertidumbre, con espíritu de reto, idoneidad y compromiso ético»(Tobón, 2010).

Lo anterior nos lleva a la idea que las competencias llegan más allá del área profesional y se internalizan hasta alcanzar la plenitud del desarrollo la persona (Giménez, 2016).

El ABC permite que los estudiantes se dispongan para un ejercicio crítico y reflexivo en las aulas (presenciales o virtuales) y en su posterior lugar de trabajo. El estudiante se prepara para afrontar las variaciones de la vida, en una búsqueda constante de soluciones que puedan ser aplicadas.

 La planificación del ABC

Se debe iniciar con una planificación educativa que articule las competencias a alcanzar, esta planificación debe incluir los saberes conceptuales (“saber conocer”), procedimentales (“saber hacer”) y actitudinales (“saber ser” y “saber convivir”) que permitan accionar a los estudiantes en la búsqueda innovadora de soluciones para realizar sus tareas o actividades, permitiendo de esta manera, su desarrollo integral.

Para que esto sea posible, es importante que el estudiante se ubique en el contexto donde se desarrollará laboralmente, por lo que se deben crear ambientes colaborativos donde se pueda enfrentar al estudiante con la realidad, para que comprenda y reconozca la importancia de su desempeño efectivo, donde se prioriza la empatía por los otros y que vincule valores con lo que emprende.

La construcción de competencias

El Aprendizaje Basado en Competencias, es un enfoque centrado en el estudiante, y la formulación de la competencia inicia con la evaluación diagnóstica, la cual permite conocer los presaberes del estudiante, para posteriormente activarlos con las actividades a desarrollar y continuar con la construcción de nuevos saberes con sentido y significado para él. Con esta base, se inicia la construcción.  

La competencia deber clara, observable y que permita verificar las destrezas a alcanzar.

La construcción de la competencia debe contener:

Acción + Contenido + Condición y contexto

La acción es un verbo en tercera persona y tiempo presente, que se refiere a la conducta o actividad que el estudiante desarrollará.

El contenido es el objeto de aprendizaje, es decir el saber conceptual que se integrará al estudiante.

La condición y contexto, es la forma en cómo el estudiante realizará la acción y se apropiará del contenido. Estos son los medios, formas, recursos y técnicas que aplicará para la realización de la acción.

Ejemplo de competencia:

  1. Describe la secuencia del proceso evolutivo de los homínidos, en un mapa mental que realizará de manera colaborativa con sus compañeros.
  2. Identifica cada uno de los elementos de la cultura, utilizando la escritura madura en un ensayo que escribe sobre las tradiciones guatemaltecas.
Describe la secuencia del proceso evolutivo de los homínidos en un mapa mental que realizará de manera colaborativa con sus compañeros.  
Identifica cada uno de los elementos de la cultura utilizando la escritura madura en un ensayo que escribe sobre las tradiciones guatemaltecas.
ACCIÓNCONTENIDOCONDICIÓN Y CONTEXTO

La motivación para el estudiante

El estudiante necesita que se le exhorte a ser un participante activo y proactivo en la construcción de su propia realidad y de la realidad social de su entorno y comunidad, que emprenda con miras a la excelencia de su desempeño, que sea consecuente con las diferentes problemáticas que le conciernen y que pueda ejercer con liderazgo. El estudiante se visualiza como un pensador creativo y como líder, que se dirige a resolver problemas, que trabaja en equipo y tiene la necesidad de seguir aprendiendo.

Para ello, es necesario que los estudiantes «aprendan a aprender» y que esto los lleve a crear nuevos conocimientos. El estudiante adquiere una nueva forma de reflexionar sobre su propio aprendizaje, en el que debe aprender y reaprender durante toda su vida, pues entiende que los conocimientos se construyen día a día y debe adaptarse a las mutaciones de su tiempo, y visualizarse como una persona que toma decisiones responsables, éticas, coherentes y acordes con la situación.

Las actividades del ABC

En la construcción de nuevos saberes, es importante que el estudiante realice lecturas con una perspectiva crítica, presentaciones orales, evaluación de información, escritura adecuada de informes y resolución de problemas de forma individual y grupal. Además, deberá ejercer el manejo de personas y de tareas, rotación de equipos, demostrar conocimiento de su disciplina, habilidades y valores éticos. Esto permite al estudiante producir y desempeñarse con una intención, además de ser partícipe de la interacción con su sociedad. Es pues la competencia, el resultado práctico del conocer (Argudín, 2006).

La evaluación en el ABC

Para reconocer el avance de los estudiantes, se debe crear una secuencia de actividades donde se ponga de manifiesto el progreso de sus habilidades.

Es en este tema donde adquiere importancia los ejercicios de valoración, es decir la evaluación, que permita a los estudiantes una retroalimentación que busca mejoras en el proceso, da continuidad a la formación integral del estudiante, fomenta la construcción de conocimientos, concientiza de los logros alcanzados en el desarrollo de habilidades, los aspectos a mejorar y que todas las actividades le lleven a la búsqueda persistente de soluciones diversas, con creatividad y ética.

Como indica Argudín (2015), se espera que el estudiante sea competente en su desempeño. Y el elemento más importante, es que el estudiante esté consciente de ello.

Para finalizar, el ABC produce que los estudiantes se apropien y se vuelvan responsables en la construcción de su propio conocimiento para su desempeño, tanto en el ámbito personal como el laboral, por lo que la aplicación dentro del aula, de estrategias y metodologías activas basadas en competencias se convierte en un factor fundamental para la formación de profesionales competentes y éticos para enfrentar los retos y desafíos de los nuevos tiempos.  

Para explorar más acerca de este tema, se han creado recursos que complementan esta información, por lo que se le invita a visitarlos a continuación:




Referencias

Argudín, Y. (12 de marzo de 2015). Educación basada en competencias. Universidad Iberoamericana Puebla. https://repositorio.iberopuebla.mx/handle/20.500.11777/521

Argudín, Y. (2006). Educación basada en competencias. Editorial Trillas.

Bermudez, A., García-Varea, I., Lopez, M., Montero, F., De la Ossa, L., Puerta, J., Rojo, T., y Sánchez, J. (2011). Una Definición precisa del concepto «nivel de dominio de una competencia» en el marco del aprendizaje basado en competencias. Universidad de Castilla-La Mancha: https://upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2099/11958/a20.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Giménez, A. (2016). El papel de la gestión de centros educativos en un modelo de Aprendizaje Basado en Competencias. Revista Páginas de Educación, 9(1): http://www.scielo.edu.uy/pdf/pe/v9n1/v9n1a01.pdf

Medina, E. (2010, julio-diciembre). Formación integral y competencias. Pensamiento complejo, currículo, didáctica y evaluación. Revista Interamericana de Educación de Adultos, 32(2) P. 90-95: https://www.redalyc.org/pdf/4575/457545095007.pdf

Nanzhao, Z. (2012). Las competencias en el desarrollo curricular. Subdirección de Formación Continua, Gobierno del Estado de México: https://formacioncontinuaedomex.files.wordpress.com/2012/12/1-las-competencias-en-el-desarrollo-curricular_zhou-nanzhao.pdf

Tobón, S. (2010). Formación integral y competencias. Pensamiento complejo, currículo, didáctica y evaluación. Editorial ECOE.

Unesco. (2008). Normas sobre competencias en TIC para docentes. UNESCO: https://www.campuseducacion.com/blog/wp-content/uploads/2017/02/Normas_UNESCO_sobre_Competencias_en_TIC_para_Docentes.pdf

Unesco. (1998). World conference on higher education for the Twenty-First Century [Conferencia mundial sobre educación superior en el siglo XXI: visión y acción]. Unesco: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000113779?1=null&queryId=54507a71-0583-400c-a48c-725debe64bcb

Villa, A. (2020). Aprendizaje Basado en Competencias: desarrollo e implantación en el ámbito universitario. Revista de docencia Universitaria,  18(1), p. 19-41: https://polipapers.upv.es/index.php/REDU/article/view/13015/12789

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